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jueves, 21 de julio de 2011

La Timidez Infantil

En no pocas ocasiones, habremos oído hablar a profesores y padres acerca de algún niño que hemos catalogado como tímido, vergonzoso o “cortado”. Probablemente lo habremos comparado con algún familiar, dando por hecho que es un rasgo heredado y que nada se puede hacer. El niño es así.

Desde el ámbito de la Psicología, la timidez es un fenómeno poco estudiado en la infancia. No así para los adultos, pues incluso han proliferado libros de autoayuda que prometen remedios para conductas asociadas a la timidez en este tramo de edad.

Las investigaciones actuales afirman que la timidez causa malestar y sufrimiento en el niño y, aunque no es un trastorno en sí misma, es un factor de riesgo que puede favorecer la aparición de problemas emocionales en un futuro.

¿ Qué es la Timidez Infantil?

Denominamos "niños tímidos" a aquellos niños con un patrón de conducta caracterizado por déficit e inadecuación de relaciones interpersonales y por una tendencia estable y fuerte de escape y evitación del contacto social con otras personas en diversas situaciones relacionales.   

El término "timidez" alude a un conjunto de características :

a)   Baja sociabilidad: Niños poco sociables e introvertidos.
Muestran una baja tasa de interacción y se relacionan poco con otras personas. Menor exposición a situaciones sociales. Prefieren estar solos.
Esta descripción de baja sociabilidad tiene puntos en común con el niño introvertido, aunque debemos aclarar que son conceptos diferentes.
b)   Baja aceptación social: Niños aislados ( ignorados o rechazados por los demás)
-          Ignorancia sociométrica.
-          Rechazo retraído.
c)   Timidez propiamente dicha: Niños tímidos y retraídos.
d)   Inhibición interpersonal.


¿Qué síntomas se pueden observar?

RESPUESTAS MOTORAS:
-     Carencia de habilidades sociales: tono de voz bajo, ritmo lento en la conversación, baja tasa de verbalizaciones, pobre expresión facial, aversión de la mirada, no contacto ocular,  comportamientos nerviosos como tocarse el pelo o la cara.
-     Exceso de conductas solitarias: son niños que permanecen solos con mayor frecuencia que lo que es habitual en su grupo de edad.
-     Respuestas de evitación y escape:

     RESPUESTAS COGNITIVAS:
-     Pensamiento distorsionado, errores cognitivos e ideas irracionales: bajo concepto de sí mismos, magnificación de los otros y minimización de uno mismo, perciben y recuerdan mucho más el "feedback" negativo, sobrestiman las señales de rechazo de los otros hacia ellos.
-     Autolenguaje y autoinstrucciones negativas e inadecuadas: autoevalucaciones negativas, anticipar consecuencias negativas, autocrítica.
-     Autoconciencia excesiva y desatención a las otras personas:  se centra tanto en sus pensamientos que no presta atención a lo que las otras personas hacen o dicen.
-     Bajas expectativas de autoeficacia.
-     Déficit en cognición social y en solución de problemas interpersonales: menor conocimiento de las estrategias de interacción o al menos no las ponen en práctica.

     RESPUESTAS EMOCIONALES:
-     Autoestima y autovaloración negativa: sentimientos de inferioridad, escasa autoconfianza, alto grado de autoexigencia y autocrítica.
-     Miedo y ansiedad social: teme aquellas situaciones que impliquen evaluación como exponer en clase, leer en voz alta, responder ante un grupo.
-     Emociones negativas: sobreemocionabilidad e hipersensibilidad.
-     Respuesta psicofisiológicas de incomodidad: palpitaciones, rubor, sudoración excesiva, sensaciones de malestar difuso y generalizado.

Evolución y Consecuencias de la Timidez: Riesgos en la Infancia

La creencia de que la conducta inhibida o tímida en la infancia se pasará y mejorará con el tiempo es una creencia infundada, porque no se sustenta con argumentos científicos. Más bien, todo lo contrario, la evidencia empírica acumulada en los últimos años afirma que la timidez extrema en la infancia es indicativa de problemas actuales y puede conllevar futuros desórdenes psicológicos en la adolescencia y edad adulta, si no se interviene de forma preventiva.

Los pincipales riesgos en la infancia son:


            -Maltrato infantil
-Maltrato entre iguales (Acoso escolar)
-Bajo rendimiento escolar.


Futuras Consecuencias en Adultos

Las aportaciones de la Psicopatología de Adultos, y concretamente los datos de investigaciones sobre los antecedentes de determinados trastornos, otorgan un papel preponderante a la timidez en la infancia. Los trastornos adultos relacionados son:

-          La Fobia social: los niños tímidos tienen mayor riesgo .
-          Trastorno de personalidad por evitación.

Diagnóstico y Tratamiento

La timidez tiene tratamiento. Entre otras, las Técnicas Cognitivo - Conductuales de modelado, práctica, solución de problemas, la Técnica de Exposición, y la enseñanza de habilidades sociales, pueden aliviar enormemente los síntomas asociados.
Es conveniente que el tratamiento sea simultáneo tanto en el ámbito clínico, escolar y familiar, con el fin de que logren una mejor calidad de vida en sus relaciones con los otros.

Artículo elaborado por Carmen Alcántara, colaboradora de Gabinete Tándem

lunes, 27 de junio de 2011

La Asociación NEN (Niños Enfermos de Neuroblastoma) en "Contamos Contigo"

El pasado sábado 25 de junio, entrevistamos en nuestro programa "Contamos Contigo" a los representantes de la Asociación NEN - Niños Enfermos de Neuroblastoma, quienes nos informaron de los objetivos y actividades de su organización.

El neuroblastoma es un cáncer infantil que se forma en el sistema nervioso. Es el tercer tumor pediátrico más frecuente, y aunque se han registrado avances en su proceso de curación, éste es todavía dificil.

La Asociación NEN agrupa a familiares de niños afectados por neuroblastoma, ayudándoles y proporcionándoles el apoyo necesario para superar la enfermedad. También se ocupa de informar a los pacientes sobre los tratamientos existentes, y de apoyar económicamente la investigación sobre esta enfermedad.

Desde aquí nuestra solidaridad con esta asociación, con los niños que padecen esta enfermedad, y con sus padres y familiares.

Más información en http://www.asociacion-nen.com/

domingo, 24 de abril de 2011

TDAH - Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

“TDAH” o "ADHD" no son sólo unas siglas que hacen referencia a un lejano tema médico o psicológico. Para no pocos niños y adultos, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es la causa de que su vida cotidiana se vea envuelta en una espiral de frustración, problemas escolares o laborales, dificultades en su relación social y afectiva con los demás, incomprensión familiar, y en última instancia, sufrimiento y miedo.

El TDAH (ADHD en inglés) es un trastorno complejo, que debe ser tratado para evitar perjuicios permanentes para la persona (sobre todo para el niño). Por suerte, hoy en día se puede diagnosticar con precisión, se pueden controlar sus efectos, y se puede lograr que los individuos afectados lleven una vida satisfactoria, integrada y productiva.

Qué es el TDAH

El “Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad” es el nombre que recibe actualmente un trastorno que afecta a niños y adultos, y que se caracteriza porque estas personas tienen varias capacidades desarrolladas a un nivel inferior al normal. Entre otras:

·         Su capacidad de mantener la atención.
·         Su resistencia a las distracciones.
·         La capacidad de inhibir (dominar) sus comportamientos.
·         La autorregulación de su nivel de actividad según lo requiera una situación.

Este desorden ha tenido varios nombres en las últimas décadas: síndrome hipercinético infantil, reacción hipercinética de la infancia, disfunción cerebral mínima, y trastorno de déficit de atención (con o sin hiperactividad)

A quién afecta el TDAH

En la actualidad se dispone de datos estadísticos abundantes y fiables sobre el TDAH a nivel mundial. En base a estos datos, hoy sabemos que:

  • El TDAH afecta al 3% - 7% de la población infantil, y al 2% - 5% de la población adulta.
  • Afecta al triple de niños que de niñas (ratio de 3 a 1). Entre los adultos, afecta a 2 varones por cada hembra (ratio de 2 a 1).
  • Es un trastorno que afecta a todas las razas por igual, y ocurre a lo largo de toda la geografía mundial.
  • Es muy probable encontrar el trastorno en familias donde algún miembro ya lo padezca. También es algo más probable que aparezca en ambientes familiares asociados a problemas de conducta o delincuencia.
  • Finalmente, el trastorno ocurre con más frecuencia en casos de muy bajo peso al nacer, parto prematuro, o daños significativos en las regiones frontales del cerebro.

Origen y causas del TDAH

Hoy en día está claro que la herencia genética es el principal factor que determina la aparición del TDAH en un ser humano, siendo responsable del 80% de la probabilidad de que se registre este trastorno. De hecho, ya se han identificado varios genes que contribuyen al TDAH, y posiblemente se identificarán más, pues como decíamos antes, se trata de un trastorno complejo que no es atribuible a un solo gen. Es una influencia hereditaria fuerte, comparable en intensidad y porcentaje a la que ejercen los genes que controlan la altura (en términos deliberadamente simples, la probabilidad de que un individuo tenga cierta altura depende en un 80% de su herencia genética).

El 20% restante parece corresponder  a factores como dificultades durante el embarazo, exposición al tabaco y al alcohol durante la etapa prenatal, parto prematuro y muy bajo peso al nacer, y daño post-natal en las regiones prefrontales del cerebro.

A nivel biológico, el TDAH se manifiesta como una leve pero contrastable diferencia en las funciones cerebrales normales. Es decir, se trata de una sutil disfunción cerebral, que se considera originada por un desequilibrio o desajuste en los niveles de neurotransmisores cerebrales, principalmente de noradrenalina y dopamina. Este desequilibrio se localiza principalmente en las áreas cerebrales responsables de la autorregulación y autocontrol del comportamiento (los lóbulos prefrontales y sus conexiones profundas, que son los ganglios basales)

Estas disfunciones cerebrales se comprueban y diagnostican en la actualidad de manera inequívoca, mediante pruebas médicas objetivas como la Tomografía por Emisión de Positrones (PET en inglés) y la Imagen por Resonancia Magnética, tanto funcional como volumétrica.

Características principales del TDAH

Las características predominantes de este trastorno son:

  • Capacidades reducidas para inhibir o controlar las respuestas, para controlar los impulsos, o para  retrasar la obtención de una gratificación o refuerzo. Esto se manifiesta en la incapacidad de la persona con TDAH para pensar antes de actuar, para esperar su turno en juegos, para resistir distracciones cuando deben concentrarse, o para trabajar en pro de metas de largo plazo y mayor importancia en lugar de centrarse en metas de menor enjundia y más inmediatas.
  • Actividad excesiva e irrelevante para las tareas que se abordan, o actividad poco adaptada a los requerimientos de una situación. Algunos niños y jóvenes con este trastorno (no todos) pueden exhibir actividad o movimiento exagerados (correr, saltar, etc.).
  • Escasa atención sostenida o perseverancia en los esfuerzos y tareas. A menudo esto se manifiesta cuando al individuo se le asignan tareas aburridas o tediosas, o actividades repetitivas que no tengan atractivo especial para éste.

Respecto a estos síntomas principales, cabe realizar dos observaciones adicionales. En primer lugar, señalar que las características principales suelen manifestarse relativamente pronto; en media, los síntomas aparecen entre los 3 y 6 años de edad, y casi todos los niños con TDAH los muestran antes de los 12 años. Por otra parte, estos síntomas cambiarán muy probablemente en función de la naturaleza de las diversas situaciones en que se encuentren los afectados por el trastorno.

Características adicionales del TDAH

Además de las tres características principales antes citadas, las personas con TDAH pueden registrar dificultades simultáneamente en otras áreas psicológicas funcionales:

  • Recordar cosas que deben hacer, o “Working Memory”. Esta se refiere a la capacidad de retener en su mente información que usarán para guiar sus acciones, bien en el momento actual o en el futuro cercano.
  • Retraso en el desarrollo de su “lenguaje interno”, la voz personal dentro de la mente de cada uno, que utilizamos para conversar con nosotros mismos. Esta voz personal es esencial para el desarrollo normal de la autorregulación y reflexión.
  • Dificultades con la regulación de sus emociones y su motivación. A menudo, los niños y adultos con TDAH no pueden frenar sus reacciones emocionales ante ciertos eventos, como lo harían normalmente otros sujetos de su edad.
  • Capacidad reducida para resolver problemas, y menor flexibilidad para perseguir metas de largo plazo. Por ejemplo, les cuesta mucho buscar nuevas opciones para resolver sobre la marcha un problema que surja mientras intentan conseguir una meta.
  • Nivel de rendimiento muy variable en sus tareas escolares o en su desempeño laboral.

Consecuencias del TDAH

El TDAH no es un trastorno benigno si se deja “a su libre evolución”. Si este trastorno no se diagnostica y no se trata, puede tener consecuencias significativas para las personas afectadas (sobre todo para los niños).

La primera consecuencia para un niño con TDAH es la muy probable inadaptación al sistema educativo, su fracaso en éste y finalmente su “centrifugación” fuera del mismo. En bastantes casos, el sistema escolar sigue pautas simplistas como “si el niño tiene X años de edad, debe estar en el curso tal o cuál, y los contenidos que debe asimilar son éstos”, en lugar de asignarle curso y contenidos en función de su capacidad madurativa real. Los niños afectados por TDAH tienen un nivel madurativo neurológico que no se corresponde con su edad  cronológica (no es que no puedan alcanzar la madurez neurológica, sino que lo harán a un ritmo diferente que los demás, y además necesitarán ayuda para no quedarse en el camino).

Si se produce la anterior, muy posiblemente llegarán la pérdida de autoestima y  la dificultad de inserción y precariedad en el mercado laboral. Finalmente, aparecerán los problemas de relación social y afectiva, y las dificultades para desarrollar una vida personal y familiar positiva y satisfactoria, se harán más probables.

Conclusiones

En próximos artículos continuaremos desarrollando diversos aspectos del TDAH: diagnóstico, intervención, entorno familiar y escolar, etc. Mientras tanto, recordemos lo esencial:

El niño o el adulto con TDAH son víctimas de un trastorno
que no han elegido padecer.
Hoy en día podemos y debemos ayudarles
a superar sus dificultades y a alcanzar una vida plena.