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jueves, 21 de julio de 2011

La Timidez Infantil

En no pocas ocasiones, habremos oído hablar a profesores y padres acerca de algún niño que hemos catalogado como tímido, vergonzoso o “cortado”. Probablemente lo habremos comparado con algún familiar, dando por hecho que es un rasgo heredado y que nada se puede hacer. El niño es así.

Desde el ámbito de la Psicología, la timidez es un fenómeno poco estudiado en la infancia. No así para los adultos, pues incluso han proliferado libros de autoayuda que prometen remedios para conductas asociadas a la timidez en este tramo de edad.

Las investigaciones actuales afirman que la timidez causa malestar y sufrimiento en el niño y, aunque no es un trastorno en sí misma, es un factor de riesgo que puede favorecer la aparición de problemas emocionales en un futuro.

¿ Qué es la Timidez Infantil?

Denominamos "niños tímidos" a aquellos niños con un patrón de conducta caracterizado por déficit e inadecuación de relaciones interpersonales y por una tendencia estable y fuerte de escape y evitación del contacto social con otras personas en diversas situaciones relacionales.   

El término "timidez" alude a un conjunto de características :

a)   Baja sociabilidad: Niños poco sociables e introvertidos.
Muestran una baja tasa de interacción y se relacionan poco con otras personas. Menor exposición a situaciones sociales. Prefieren estar solos.
Esta descripción de baja sociabilidad tiene puntos en común con el niño introvertido, aunque debemos aclarar que son conceptos diferentes.
b)   Baja aceptación social: Niños aislados ( ignorados o rechazados por los demás)
-          Ignorancia sociométrica.
-          Rechazo retraído.
c)   Timidez propiamente dicha: Niños tímidos y retraídos.
d)   Inhibición interpersonal.


¿Qué síntomas se pueden observar?

RESPUESTAS MOTORAS:
-     Carencia de habilidades sociales: tono de voz bajo, ritmo lento en la conversación, baja tasa de verbalizaciones, pobre expresión facial, aversión de la mirada, no contacto ocular,  comportamientos nerviosos como tocarse el pelo o la cara.
-     Exceso de conductas solitarias: son niños que permanecen solos con mayor frecuencia que lo que es habitual en su grupo de edad.
-     Respuestas de evitación y escape:

     RESPUESTAS COGNITIVAS:
-     Pensamiento distorsionado, errores cognitivos e ideas irracionales: bajo concepto de sí mismos, magnificación de los otros y minimización de uno mismo, perciben y recuerdan mucho más el "feedback" negativo, sobrestiman las señales de rechazo de los otros hacia ellos.
-     Autolenguaje y autoinstrucciones negativas e inadecuadas: autoevalucaciones negativas, anticipar consecuencias negativas, autocrítica.
-     Autoconciencia excesiva y desatención a las otras personas:  se centra tanto en sus pensamientos que no presta atención a lo que las otras personas hacen o dicen.
-     Bajas expectativas de autoeficacia.
-     Déficit en cognición social y en solución de problemas interpersonales: menor conocimiento de las estrategias de interacción o al menos no las ponen en práctica.

     RESPUESTAS EMOCIONALES:
-     Autoestima y autovaloración negativa: sentimientos de inferioridad, escasa autoconfianza, alto grado de autoexigencia y autocrítica.
-     Miedo y ansiedad social: teme aquellas situaciones que impliquen evaluación como exponer en clase, leer en voz alta, responder ante un grupo.
-     Emociones negativas: sobreemocionabilidad e hipersensibilidad.
-     Respuesta psicofisiológicas de incomodidad: palpitaciones, rubor, sudoración excesiva, sensaciones de malestar difuso y generalizado.

Evolución y Consecuencias de la Timidez: Riesgos en la Infancia

La creencia de que la conducta inhibida o tímida en la infancia se pasará y mejorará con el tiempo es una creencia infundada, porque no se sustenta con argumentos científicos. Más bien, todo lo contrario, la evidencia empírica acumulada en los últimos años afirma que la timidez extrema en la infancia es indicativa de problemas actuales y puede conllevar futuros desórdenes psicológicos en la adolescencia y edad adulta, si no se interviene de forma preventiva.

Los pincipales riesgos en la infancia son:


            -Maltrato infantil
-Maltrato entre iguales (Acoso escolar)
-Bajo rendimiento escolar.


Futuras Consecuencias en Adultos

Las aportaciones de la Psicopatología de Adultos, y concretamente los datos de investigaciones sobre los antecedentes de determinados trastornos, otorgan un papel preponderante a la timidez en la infancia. Los trastornos adultos relacionados son:

-          La Fobia social: los niños tímidos tienen mayor riesgo .
-          Trastorno de personalidad por evitación.

Diagnóstico y Tratamiento

La timidez tiene tratamiento. Entre otras, las Técnicas Cognitivo - Conductuales de modelado, práctica, solución de problemas, la Técnica de Exposición, y la enseñanza de habilidades sociales, pueden aliviar enormemente los síntomas asociados.
Es conveniente que el tratamiento sea simultáneo tanto en el ámbito clínico, escolar y familiar, con el fin de que logren una mejor calidad de vida en sus relaciones con los otros.

Artículo elaborado por Carmen Alcántara, colaboradora de Gabinete Tándem

lunes, 27 de junio de 2011

La Asociación NEN (Niños Enfermos de Neuroblastoma) en "Contamos Contigo"

El pasado sábado 25 de junio, entrevistamos en nuestro programa "Contamos Contigo" a los representantes de la Asociación NEN - Niños Enfermos de Neuroblastoma, quienes nos informaron de los objetivos y actividades de su organización.

El neuroblastoma es un cáncer infantil que se forma en el sistema nervioso. Es el tercer tumor pediátrico más frecuente, y aunque se han registrado avances en su proceso de curación, éste es todavía dificil.

La Asociación NEN agrupa a familiares de niños afectados por neuroblastoma, ayudándoles y proporcionándoles el apoyo necesario para superar la enfermedad. También se ocupa de informar a los pacientes sobre los tratamientos existentes, y de apoyar económicamente la investigación sobre esta enfermedad.

Desde aquí nuestra solidaridad con esta asociación, con los niños que padecen esta enfermedad, y con sus padres y familiares.

Más información en http://www.asociacion-nen.com/

sábado, 30 de abril de 2011

Esquema de la Tartamudez o Disfemia

Nuestro programa de radio Contamos Contigo, en su emisión del sábado 30 de abril de 2011, ha estado dedicado a analizar la tartamudez, o disfemia. Aunque se trata de un trastorno conocido y documentado desde la antigüedad, es recientemente cuando ha recibido una mayor atención de nuestra sociedad, a raíz de la película “El Retorno del Rey”.

Para quienes deseen conocer lo esencial de este trastorno, de forma breve y concisa, hemos preparado este esquema de la tartamudez o disfemia en 10 puntos.

1.- Definición y síntomas

La disfemia o tartamudez es un trastorno de la comunicación (en concreto, del habla), no del lenguaje. Es un trastorno que provoca intenso miedo y estrés. Sus síntomas son:

  • Interrupciones involuntarias del habla
  • Repetición de sonidos y sílabas
  • Prolongaciones de sonidos
  • Bloqueos y pausas tensas
  • Palabras fragmentadas e interjecciones (disfluencias).

2.- Manifestación orgánica.

Tensión muscular en los labios, mandíbula y cuello, temblor en labios, mandíbula y lengua en los intentos de la comunicación, giros de los ojos hacia los lados, taconeo y giros de la cabeza.


3.- Tipos de disfemia.

  • Tónica: Interrupciones por espasmos. Durante las interrupciones el paciente muestra rigidez y tensión faciales. Es la de peor diagnóstico.
  • Clónica: Repeticiones de sílabas y palabras enteras, más frecuentes en consonante que en vocal y en oclusivas. Se suelen dar al principio de la palabra.
  • Tónico-clónico mixta: Es el más frecuente, es raro encontrar un tónico o clónico mixto.

4.- Apuntes históricos sobre la disfemia.

Aristóteles señalaba como responsable al órgano lingual. Esta idea se mantuvo hasta el s. XIX, durante el que los cirujanos intentaban corregirla con prótesis y ensanchamiento de vías respiratorias: vegetaciones o amígdalas. Freud asoció la tartamudez a crisis nerviosas en las que pujaban por salir al exterior los deseos reprimidos.


5.- Causas.

No existe un criterio médico o científico común, pero sí se ha convenido que la disfemia es una combinación en intensidad de:

  • Factores constitucionales (vegetaciones, facies adenoidea)
  • Factores ambientales (familias restrictivas)
  • Predisposición genética, neurología (impulsivos o autistas)
  • Factores psicológicos (introversión, fobias, ansiedad)
  • Factores sociales (liderazgo, presión social).

6.- Prevalencia y factores de riesgo de la disfemia.

Alrededor del 5% de los niños entre 2 y 5 años padecen disfluencias, aunque el 80% remiten de modo espontáneo coincidiendo con su maduración. Los principales factores de riesgo identificados: ser varón, historial familiar de tartamudez, coexistencia de retraso en la articulación y desarrollo del lenguaje, y persistencia del problema durante al menos 18 meses o más.


7.- Signos de alarma.

  • Repeticiones de parte de palabras, palabras  y frases en número y frecuencia.
  • Cambios de intensidad y frecuencia de la voz.
  • Pausas, interjecciones y muletillas, en número mayor de lo habitual.
  • Incomodidad al hablar.
  • Esfuerzo al hablar.
  • Prolongaciones de palabras.
  • Tensión corporal visible y audible.
  • Dificultad al empezar a hablar y mantener el patrón respiratorio.
  • Cambio de palabra por temor al bloqueo.
  • Evitar hablar o contestar con monosílabos.
  • Poca participación pública en conversaciones.

8.- Tartamudez y familia.

Hay varios factores familiares que influyen en la posibilidad de que los hijos desarrollen disfemia:

  • Estilo de habla de los padres: Velocidad del habla, ritmo de conversación, frecuencia y tipo de preguntas, extensión y complejidad de las frases.
  • Patrones de interacción familiar: Modo de tomar el turno de palabra, tiempo cedido al hablar, inicios y cambio de tema, demandas de actuación verbal.
  • Relaciones de los familiares ante la tartamudez: Comentarios negativos, instrucciones para que hable de otra manera, sentimientos negativos.
  • Estilo de vida familiar: Estructurada vs desestructurada, altas o bajas expectativas, estable vs inestable, disciplina clara vs confusa.

9.- Evaluación de la tartamudez.

  • Se realiza mediante la observación y el registro de datos del paciente.
  • Comienza con una anamnesis (recoger el historial de todos los datos médicos, familiares, sociales y académicos del paciente).
  • Seguidamente, se realizará la observación en consulta del habla espontánea, y su comparación con el patrón de habla normal.
  • Instrumentos más frecuentes: test de lectoescritura, cámaras grabadoras de voz y de imagen, contadores, cronómetros, neumopolígrafos (toma de aire).
  • Especialmente relevantes los antecedentes familiares, retraso en la aparición del lenguaje, lateralización, trastornos de la articulación, etc.

10.- Consejos prácticos para la intervención en casa.

  • La tartamudez no afecta a la capacidad intelectual del individuo.
  • El niño no debe evitar el tartamudeo.
  • Si se evita la disfluencia el problema se desviará a la autoestima.
  • No debe animarse al niño a que haga conductas estrafalarias para hablar.
  • Es preciso permitirle todo el tiempo necesario para que hable.
  • Es preciso que el adulto descubra su propia ansiedad ante el disfémico.
  • Debe valorarse más el contenido que la forma.
  • No deben realizarse correcciones sobre el lenguaje.
  • No es conveniente interrumpir o completar sus frases.
  • No se debe emitir juicio o crítica.
  • Se le debe estimular a que participe en lo más posible en conversaciones públicas, pero nunca se le forzará a actuaciones en público.

lunes, 18 de abril de 2011

La Soledad de los Mayores

La soledad tiene dos acepciones bien diferenciadas. La primera identifica la soledad con la quietud y el silencio que atraen e invitan al recogimiento, al contacto íntimo con uno mismo. Otra acepción nos remite a la soledad que asusta, a la impuesta, la que aprisiona y suscita nuestros propios fantasmas.

La primera es escogida, sonora y fecunda; para disfrutar de esta soledad se necesita un mínimo de madurez. La otra soledad es desarraigada, desolada, infructuosa y estéril, acompañada de comportamientos antisociales. Esta soledad es más característica de sociedades civilizadas donde el individualismo y el consumismo vacían al sujeto de interioridad.

La soledad mal llevada acarrea múltiples problemas emocionales, conductuales y sociales, como el abuso y consumo de sustancias tóxicas, insatisfacción vital, depresión, tendencia al suicidio, ansiedad y vulnerabilidad en la salud

Características y procesos psicológicos de la Soledad

Todos somos vulnerables a padecer sentimientos de soledad. No obstante, la intensidad con que pueden afectarnos estos sentimientos depende de unos factores bien delimitados según estudios metodológicos:

  • Actitudes hacia uno mismo. Existe una conexión fuerte entre autoestima, sentimiento de inferioridad y soledad.
  • Emociones. Igualmente se constata la relación directa entre soledad y estados emocionales como tensión, fatiga, confusión, aburrimiento, falta de esperanza e indefensión.
  • Procesos sociales. La sensación de soledad se asocia con la percepción de estatus y calidad de nuestras relaciones. También está inversamente relacionada con el número de relaciones sociales y la frecuencia de nuestros contactos.
  • Estrés relacional. Son los aspectos negativos de la soledad: Amenazas o suspicacias, aislamiento social, conflictos amorosos o rupturas.
  • Percepción interpersonal del yo y del otro. Las personas solitarias son más negativas, críticas y angustiosas en sus relaciones.
  • Grado de dominio y de ejercicio de las habilidades sociales, y de nuestras capacidades o características de introversión, timidez, comunicación, o lenguaje gestual.

Conceptualizaciones sobre la Soledad

El ser humano es un ser social por naturaleza desde su nacimiento hasta su muerte. Todo ser humano tiende al encuentro, a la relación vital significativa con los demás para ocupar los espacios vacantes para su “ser relacional”. Cuando la persona comprueba que no puede o no tiene opción para establecer ese contacto que le permite ser quien es, entonces aparece la soledad.

Soledad es el convencimiento apesadumbrado de estar excluido, de no tener acceso al mundo de interacciones tiernas y profundas del que todos tenemos derecho a disfrutar.

La vejez es uno de esos momentos vitales en los que más fácilmente se puede experimentar la soledad. Es una etapa que se caracteriza por una sucesión de pérdidas: trabajo, estatus social, cónyuge, algunas capacidades físicas, que en conjunto facilitan la experiencia de soledad.

Los datos rigurosos de los que se dispone actualmente nos dicen que tan sólo el 8% de los ancianos de España se sienten solos (no que estén solos). Así pues, no tiene tanta base el estereotipo de que todas las personas mayores se sientan solas y menos aún que estén abandonadas. Sin embargo, el sufrimiento de los ancianos que sí la padecen, y el riesgo de que este porcentaje aumente por el endurecimiento de las condiciones de la vida moderna, justifican que conozcamos, estudiemos y reflexionemos sobre este fenómeno.

Las personas mayores que sufren soledad lo relatan como una experiencia desagradable y estresante, asociada a un impacto emocional, nerviosismo y angustia, tristeza, mal humor, automarginación, y creencias de ser rechazados.

Por todo ello, en los mayores hablamos de soledad objetiva y subjetiva:

  • La primera hace referencia a la falta de compañía, experimentada por personas que residen en su domicilio y que no viven la soledad como un sentimiento desagradable, aunque se hayan visto forzadas a vivir en este tipo de soledad.
  • La soledad subjetiva la padecen las personas que se sienten solas. Es un sentimiento doloroso y temido por las personas mayores. Pueden vivir este sentimiento desde la soledad o desde una compañía que ellos la experimentan como anómala o invalidante.

López y Cols hablan de tres tipos de aislamiento y soledad en mayores:

  • Soledad física o habitacional
  • Soledad moral
  • Aislamiento social

Se puede llegar a cualquier situación de las anteriores por causas diversas tales como:

  • Preferencia de mantener la autonomía, frente a la dependencia y sometimiento a otras relaciones familiares con menor protagonismo o directividad.
  • Imagen negativa de la vejez como etapa improductiva y desvalorizada.
  • Factores espaciales, urbanos o domiciliarios de mayor comodidad.
  • Factores psicológicos, como el síndrome de Diógenes, demencias, actitudes de abandono y falta de ritmos e higiene.
  • Miedo a salir de casa que genera dependencias o suspicacias.
  • Factores sensomomotores: visuales, auditivos y locomotores.

Existen dos hitos primordiales que marcan la frontera en el paso de la edad adulta y productiva a la época de la senectud:

  • La pérdida del trabajo laboral, la jubilación. Supone algo más que ganar dinero, implica seguridad en el futuro, prestigio social y satisfacciones internas como percepción de valía, competencia y utilidad.
  • La defunción de un cónyuge. Es el más determinante para la soledad. Tras décadas de convivencia, desaparecen de modo abrupto la compañía y la afectividad, dando paso a problemas adaptativos y relativos a la gestión del tiempo y tareas de nuevo cuño. La manera de vivir emocionalmente el final del cónyuge en su tramo de enfermedad determina significativamente la adaptación más rápida a la soledad impuesta, junto con la riqueza o pobreza de las relaciones entre el anciano y los hijos.

Son características 3 crisis asociadas al envejecimiento: la de identidad, la de autonomía y la de pertenencia, que pueden ser vividas como auténticas muertes sociales:

  • La primera hace referencia a todas las pérdidas que tiene que afrontar un anciano: el soltar el lastre de las capacidades y fortalezas. Aumenta la distancia entre el yo ideal y el real, y baja la autoestima.
  • La de autonomía viene dada por el deterioro del organismo y las posibilidades de desenvolverse de manera autónoma.
  • La última, la de pertenencia, tiene relación con la identificación de roles que se sienten perdidos.

Conclusiones

La experiencia que los ancianos pueden aportar al proceso de humanización de nuestra sociedad y cultura es más preciosa que nunca y les ha de ser solicitada, valorando los carismas propios de la vejez:

  • La gratuidad
  • La memoria y el sentido de la historia
  • La experiencia acumulada a lo largo de la existencia
  • La interdependencia y una visión más amplia y sabia de la vida.
  • El cultivo de la interioridad.
  • La importancia del ser frente al hacer
  • La prudencia

"La Soledad de los Mayores" ha sido el tema del programa "Contamos Contigo" emitido el sábado 2 de abril

sábado, 16 de abril de 2011

El Arte de Escuchar

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua define la Escucha así:

Escuchar es una acción, y no una mera actitud de pasividad. Para que se de la escucha es necesario que alguien hable y que otro escuche.

Escuchar según esta acepción exige la comparecencia de dos personas. Una de las cuales realiza la acción de hablar y transmitir, mientras la otra se entrega a la tarea de oír con toda la atención.

Otra definición se corresponde con la escucha profesional del área terapéutica denominada Focussing  o terapia centrada en el paciente.

Escuchar es la manera de expresarse con presencia, empatía y terminología lingüística apropiada para que le devuelva a la persona lo que ha dicho, exactamente o parafraseando, sin intención de cambiar, agregar nada esencial ni tampoco hacer cambios en su experiencia.

Este concepto de escucha se denomina escucha activa o empática. Tiene unas técnicas muy concretas y muy delimitadas: reflejo de sentimiento y de contenido.

Aprender a escuchar

Escuchar, en cualquiera de las acepciones de este término, implica no guiar, no aconsejar y no manipular. Todas estas actitudes están muy presentes cuando oímos, pero no deben aparecer cuando escuchamos. Escuchar es también acompañar sin interferir. Hay un estupendo valor catártico en poder pensar en voz alta y compartir el problema con otro ser que está fuera de nosotros.

Oímos con nuestros oídos, pero escuchamos con nuestros ojos, mente, corazón, piel y entrañas.

 

La necesidad de sentirnos escuchados

La intimidad personal está vedada al exterior, pero a veces el nivel de presión y conflicto implica la necesidad de apertura al otro, porque la persona experimenta la dificultad de convivir consigo mismo.

Al mismo tiempo que la persona experimenta la necesidad de hablar, de abrir su yo, percibe también la acogida o no del “tú” que escucha. La escucha se prolonga en la obligación de acoger lo que el otro diga.

Cuando la escucha ha sido positiva, el “algo” ha llegado a su destino y se ha diluido la intensidad del conflicto del yo portador.

Cuando hablamos y escuchamos se nos revela la trama de la Inter-subjetividad de la convivencia y del hecho de ser sujetos sociales.

Escuchar es estar pendiente de quien habla: se trata de estar “colgados” del otro y con el otro, de su ser y de su contenido verbal. El fundamento de la escucha es el respeto profundo al otro. La escucha activa implica acoger lo que se dice y a quién lo dice. Escuchar es una de las formas de interrelacionarse más potentes del ser humano.

Escuchar es silenciar mi ser, es acallar mi egotismo, es curar mi herida narcisista y mis ganas de omnipresencia ante el otro. La persona tiene que estar “descentrada” de sí misma. La persona es tanto más “ella misma” cuanto menos está en ella. Por el contrario, “ensimismarse” es centrarse en uno mismo, hacer de la propia intimidad el centro de la vida personal, con exclusión de cualquiera.

Características que definen la acción de escuchar.

  • La apertura. Debemos estar abiertos al mundo cambiante, con capacidad de adaptación y flexibilidad. Hemos de limpiar nuestras deformaciones y nuestros viejos esquemas hacia el otro.
  • La temporalidad y oportunidad.  La acción de escuchar se da siempre en un contexto de diálogo que acontece en un tiempo y en un lugar. La persona que sabe escuchar sabe elegir el momento y el lugar idóneos.
  • La empatía. Es lo contrario al distanciamiento, o a la cortesía fría. Se trata de la capacidad de identificarse y caminar con el otro en su Presencia (el nudo del conflicto). Se trata de pertenecer al triángulo Tú, yo y el Algo o Presencia.
  • Evitar la guía o directividad con perífrasis de obligación, puesto que se trataría de una decisión elaborada por nuestro yo, pero no por el otro (aquel a quien queremos escuchar, por ejemplo un amigo o un paciente). Si insistimos en guiar, la “conversación” carecerá de validez para su rehabilitación.
  • Debemos olvidarnos de ser iluminados o sabios en la guía o en los consejos.
  • Realizar preguntas con técnica: por ejemplo, indicaciones de querer saber más desde el interés, o repetir una frase o palabra clave.

Errores más frecuentes al escuchar


Muchas veces creemos sinceramente que estamos escuchando y no somos conscientes de que, de hecho, no lo estamos haciendo. Algunos de los errores más comunes que nos impiden escuchar de manera real y efectiva son:

  • La burbuja del ruido. El ruido actualmente nos persigue sin dejarnos ni tan siquiera escucharnos a nosotros mismos. Se trata de una excesiva exposición a lo auditivo o al parloteo mental
  • Las prisas. Escuchar con la prisa de por medio es imposible. Se trata de comprometerse y vincularse, con lo cual el tiempo se detendrá por unos momentos. Lo contrario de la prisa es la paciencia y el detenimiento en el otro
  • La comunicación formal estereotipada. Lo formal encasilla la realidad en un etiquetado mental. En la comunicación formal las personas no pueden encontrarse, simplemente se encuentran sus roles  Los prejuicios impiden la comunicación.
  • Sesgos y prejuicios. Cuando sólo oímos podemos correr el riesgo de ofrecer mensajes contaminados que nos apartan de la escucha auténtica.
  • La comunicación no comprometida. Se trata de una comunicación farisaica, con alta dotación de formalismos pero de escasa implicación. El que escucha debe controlar lo que piensa, lo que siente, lo que deduce.
  • Un monólogo egótico. Se trasluce en una exposición y escucha del yo con el yo, el que habla está encantado de escucharse, y de tener al otro como decorado necesario del escenario

Contextos donde debe practicarse la escucha

  • En las familias, de modo bidireccional. Padres a hijos e hijos a padres.
  • En las parejas.
  • En la docencia: bidireccional: profesores-alumnos y viceversa.
  • En contextos clínicos. Especialista-paciente.
  • En los políticos y líderes. Fundamentalmente escuchar al pueblo
 "El Arte de Escuchar" ha sido el tema del programa "Contamos Contigo" del 16 de abril de 2011, en Radio Inter.

jueves, 31 de marzo de 2011

Psicología en el cine - El Discurso del Rey

Queridos lectores,

Con esta entrada, comenzamos también nuestras referencias al cine relacionado con la Psicología.

Algunos de vosotros apuntarán, muy acertadamente: "Bueno, al fín y al cabo, todas las películas tienen que ver con la vida y con la Psicología, ¿no?". Y efectivamente, ésto es bien cierto.

Sin embargo, hay algunas que tienen una relación especialmente profunda o intensa. Algunas películas, como algunos libros, pueden conectarnos de forma muy emotiva, y sin embargo, rigurosa y efectiva, con aspectos básicos de la Psicología: sus postulados básicos, su utilización terapéutica, el ejercicio profesional de esta disciplina, etc.

Este es el caso de la película El Discurso del Rey, en estos días muy comentada por su éxito en los Oscars, y que tuvimos ocasión de ver hace muy poco.

No vamos a desvelar su argumento y contenido (el título ya proporciona una buena pista). Sólamente resaltaremos que esta película nos permite observar, casi sin darnos cuenta, varios de los elementos principales de una terapia psicológica:

- La realización de una anamnesis, que es como se denomina el proceso de toma inicial de datos del paciente.
- La creación y desarrollo del proceso de transferencia, que es el vículo bidireccional que se establece enter paciente y terapeuta.
- La evolución y resultados de una terapia de tipo cognitivo - conductual.
- Y finalmente, constatar cómo muchos trastornos que en primera instancia parecer ser de origen puramente fisiológico (en este caso, la tartamudez), una vez explorados en profundidad, tienen una causa profunda que es puramente psicológica

Esperamos que os guste la película, si finalmente decidís verla. Y para los más "decididos", la versión original en inglés (The King's Speech), donde se aprecia en toda su extensión la transformación que experimenta el paciente.